El rabino
Pablo delinea sistemáticamente las principales
doctrinas de la fe mesiánica en su carta a la
comunidad mesiánica en Roma. Pablo escribió
a los romanos antes de visitarlos. Como resultado,
él no toca cualquier tema relativo a la congregación,
como lo hace en muchas de sus otras cartas.
Pablo
dedica 3 de los 16 capítulos (9-1) a la continuidad
que tiene el pueblo judío en los planes de Dios.
Obviamente este era un tema muy importante que
el apóstol de los gentiles quería que los que
estaban en la capital del imperio romano entiendan.
Desafortunademente la iglesia ha ignorado esta
enseñanza desde el primer siglo. Es esencial
para los seguidores del Mesías entender el rol
vigente de Israel en los planes de Dios. Dios
ha llamado a gentiles mesiánicos a una relación
especial con Su pueblo escogido original. .
Si la Iglesia va a cumplir su llamado debe relacionarse
exitosamente con el pueblo judío.
Les
digo, Dios no ha rechazado a Su pueblo. De ninguna
manera , Porque yo también soy israelita, un
descendiente de Abraham, de la tribu de Benjamín.
Romanos
11:1
En Romanos
11 Pablo presenta la cuestión, ¿"Ha
rechazado Dios a Su pueblo?" El responde
a su propia pregunta al declarar, De ninguna
manera. Dios claramente no ha rechazado
a Israel. Si esta fuera la única respuesta de
Pablo, habría sido suficiente y hubiera cerrado
de una vez el tema de si Dios ha rechazado a
Su pueblo. Sin embargo, en todo lo que queda
del Capítulo 11 Pablo agrega argumentos adicionales
por los que Dios no ha terminado con el pueblo
judío.
El hecho
de que Pablo toque este tema usando la frase
, "Su pueblo," nos dice
que una relación especial entre Dios y la nación
de Israel continúa existiendo. Pablo no dice
que Israel es "Su ex pueblo", sino
"Su pueblo." Los pactos
a los que Pablo se ha referido previamente como
pertenecientes a Israel (Romanos 9:4) están
vigentes todavía; los judíos son aún una nación
única con una relación especial con Dios. La
nación de Israel todavía tiene un pacto vigente
que los relaciona con Dios y que hace que ellos
sean "Su pueblo".
Yo
también soy israelita. Pablo puntualiza que él mismo es todavía parte del pueblo
de Israel. La identidad judía de Pablo no cambió
cuando conoció al Rey de los judíos. Aunque
él era el apóstol para los gentiles, Pablo nunca
negó su identidad judía. Pablo se describe como
un israelita, un descendiente de Abraham,
de la tribu de Benjamin. Pablo muestra que
ser judío y creer en Yeshua no son de ninguna
manera incompatibles o mutuamente excluyentes,
A pesar del ejemplo de Pablo, la iglesia ha
demandado frecuentemente que el pueblo judío
que cree en el Mesías renuncie a su herencia.
Pablo
es un gran ejemplo de que Dios no ha rechazado
a Israel. Una vez el gran perseguidor del movimiento
mesiánico primitivo, Pablo se convirtió en el
mayor propagador de la fe a la cual alguna vez
se opuso. Si Dios hubiera rechazado a Su pueblo,
un judío como Pablo, quien al inicio se opuso
a Yeshua nunca se hubiera convertido en Su apóstol
para los gentiles. Pablo se puede considerar
un ejemplo en miniatura del destino de todo
Israel, quien, como Pablo, inicialmente se opuso
a las afirmaciones mesiánicas de Yashua. Israel
tendrá su propia experiencia de "camino
a Damasco" al encontrar al resucitado Señor
Yeshua. Como Pablo, el pueblo judío encontrará
eventualmente su destino para ser el apóstol
de Dios y luz para las naciones gentiles.
Dios
no ha rechazado a Su pueblo al cual El conoció
de antemano. Romanos
11:2
Pablo
reitera la afirmación de que Dios no ha rechazado
a "Su pueblo". Pablo va aún
más allá al establecer que el pueblo judío ha
sido conocido anterior de Dios. Dios, el Unico
que conoce el final de todas las cosas desde
el principio, predijo por medio de los profetas
que la mayoría de Su pueblo escogido no recibiría
al Mesías cuando El vino primero a nosotros.
Setecientos
años antes que Yeshua viniera, Dios pre advirtió
a Israel que el Mesías sería "despreciado
y rechazado." De acuerdo con Isaías 53,
el Mesías sería "atravesado por nuestras
transgresiones" y "molido por nuestras
iniquidades." "El Señor quiso oprimirlo"
porque por Su rechazo y muerte, la salvación
vendría a Israel y a las naciones. Dios sabía
de antemano todo esto, pero El amó y escogió
a Israel aún así.
O
¿ no saben lo que las escrituras dicen en el
pasaje acerca de Elías, cómo el se dirige a
Dios en contra de Israel ? Señor, ellos han
matado a Tus profetas, han derribado Tus altares,
y sólo quedo yo, y están buscándome para matarme.
Pero, ¿cuál es la respuesta divina? Me he separado
siete mil personas que no se han inclinado ante
Baal. De la misma manera, entonces, ha quedado
un remanente ahora de acuerdo a la elección
de gracia de Dios. Pero si es por gracia, no
es en base a obras meritorias, de otro modo
la gracia ya no es gracia. ¿Qué entonces? Lo
que Israel está buscando, no lo ha obtenido,
excepto aquellos que han sido escogidos, y el
resto ha sido endurecido. Romanos
11:2-7.
Pablo
muestra un precedente para la contínua fidelidad
de Dios hacia Israel a pesar de su carencia
de fe. Recuerda el lamento de Elías acerca de
que él era el único judío que aún lo servía.
El Señor lo corrige y le informa que entre los
millones de israelitas de su día había un remanente
de siete mil que no habían adorado al falso
dios Baal. En estos versos, Pablo elabora el
concepto del "Remanente." El "Remanente"
se refiere a "aquellos que quedan".
A través de la historia de Israel han habido
pocas veces cuando la mayoría del pueblo escogido
de Dios estaba en una relación correcta con
El. La mayoría de Israel usualmente se desvió,
y sólo una minoría fiel, el "Remanente",
lo servía.
De
la misma manera entonces, ha quedado ahora un
remanente de acuerdo a la elección de gracia
de Dios. Pablo muestra que el "Principio del Remanente "
que era operativo en los días de Elías todavía
es vigente ya que hubo un remanente en los días
de Pablo. El remanente fiel de Israel en le
época de Pablo consistía de hombres como los
apóstoles y los 3,000 judíos de todo el mundo
que creyeron en Yeshua en el día de Shavuot
(Pentecostés). Aumentaron rápidamente a 5,000
y luego a decenas de miles (Hechos 21:20). No
solo fueron los primeros discípulos judíos de
Yeshua los líders del movimiento mesiánico,
sino que fueron considerados parte del remanente
fiel en Israel.
Lo
que Israel está buscando, no lo ha obtenido,
excepto los que fueron escogidos, y el resto
ha sido endurecido.
Pablo
reitera que entre el pueblo elegido, del cual
la mayoría ha sido endurecida hacia Dios, existe
un remanente fiel. Los pactos que Dios ha hecho
con Israel como nación escogida, no aseguran
salvación y vida eterna a cada individuo de
la nación. Sólo aquellos escogidos, que a través
de la historia de Israel dieron la bienvenida
al Camino de salvación de Dios, la han obtenido.
Desde la venida de Yeshua son los judíos mesiánicos
quienes han obtenido la salvación de entre el
pueblo escogido.
Como
está escrito, Dios les dió un espíritu de estupor,
ojos que no ven y oídos que no oyen, hasta el
día de hoy. Y David dice, que su mesa se convierta
en trampa y en red, y en piedra de tropiezo
y retribución. Que sus ojos sean oscurecidos
para no ver, y que doblen sus espaldas para
siempre. Romanos
11:8-10
En estos
versos pablo relata tres instancias adicionales
en la escritura que demuestran el "Principio
del Remanente". El verso 8 se refiere a
los pasajes escritos por Moisés en Deuteronomio
29:4 e Isaías en Isaías 29:10. Los versos 9
y 10 se refieren a un pasaje en el Salmo 69:22-23
escrito por el Rey David.
La cita
de Pablo del Deuteronomio registra el lamento
de Moisés por la ceguera y sordera espirituales
de Israel a pesar de las grandes señales y maravillas
de las que ha sido testigo. Luego de deambular
por 40 años en el desierto, la mayoría de los
israelitas no podían ver u oir a Dios. Moisés
tuvo la oposición de la mayoría de Israel y
fue enfrentado por un elemento subversivo que
quería eliminarlo y regresar a Egipto. A pesar
de la infidelidad de todos los 600,000 hombres
que dejaron Egipto, excepto dos, Dios no rechazó
a Su pueblo durante los días de Moisés. Tampoco
Dios ha rechazado a Su pueblo porque la mayoría
de Israel en los días de Yeshua lo vieron realizar
grandes señales y maravillas y se desviaron.
Cuando
Dios recién llamó a Isaías a Su servicio, le
advirtió que Israel estaba espiritualmente dormido
y que no lo escucharían . "Anda y dí
a esta gente: oigan bien y no entiendan; vean
pero no entiendan... Luego dije: ¿Señor, por
cuanto tiempo?. Y El respondió, hasta que las
ciudades estén devastadas y sin habitantes"
Isaías 6:9-11. En la época de Isaías, la
mayoría de Israel estaba dormido y ni podían
ver ni oir a Dios. Pero Dios no rechazó a Su
pueblo en esa época.
El pasaje
que Pablo cita del Salmo 69 es una oración en
la que David le pide a Dios castigar a sus enemigos.
Los enemigos a los que David se refiere estaban
entre su propio pueblo. David experimentó la
oposición de muchos dentro de Israel, aun cuando
él era el "mesías" o "ungido".
Dios no rechazó a Su pueblo porque la mayoría
de Israel se rebeló contra David y no lo aceptó,
ni tampoco Dios ha rechazado a Su pueblo porque
la mayoría se desvió al no reconocer al "Ungido"
final de Dios, el Mesías Yeshua.
Dios
levantó a Elías, Moisés, Isaías y David para
guiar a Israel. Todos fueron rechazados por
la mayoría de Israel en su generaciones. A través
de la historia de Israel la mayoría de Israel
se ha desviado pero Dios nunca ha rechazado
a Su pueblo por nuestra rebeldía. En lugar de
ello, el Señor ha demostrado consistentemente
fidelidad unilateral hacia Israel. Pablo demuestra
que Yeshua, el líder más grande jamás levantado
para Israel, fue rechazado por la mayoría de
Su generación tal como lo fueron Elías, Moisés,
Isaías y David por sus respectivas generaciones.
El concluye, por lo tanto, que Dios no ha rechazado
a Su pueblo aunque hayan sido incrédulos con
el Mesías Yeshua.
Entonces
digo, ellos no han tropezado para caer. De ninguna
manera. Pero por sus transgresiones la salvación
ha venido a los gentiles, para ponerlos celosos.
Romanos
11:11
El rechazo
del Mesías por parte de Israel no ha resultado
en una caída total de la gracia. A la noción
de que Israel tropezó para no levantarse jamás,
Pablo declara enfáticamente, "De ninguna
manera!" El tropiezo de Israel es una
caída temporal de la cual se recuperará y se
levantará.
Por
sus transgresiones ha venido la salvación a
los gentiles. Israel
juega un rol especial en el plan de Dios. Dios
ha usado el rechazo del mesías por parte de
Israel para introducir la salvación de los gentiles.
Las naciones no judías han sido perdonadas,
reconciliadas con Dios, se les ha dado Su Espíritu
y vida eterna porque Israel tropezó sobre el
Mesías. Como resultado del rechazo del Mesías
por la la mayoría, las puertas del reino de
Dios estan abiertas para siempre a los que están
fuera de Israel.
La
salvación ha venido a los gentiles para poner
celoso a Israel. Debido
a la manera en que Dios ha usado a Israel para
traer salvación a las naciones, por ello los
gentiles tienen una tremenda deuda con Israel.
Pablo advierte a todos los cristianso gentiles
a evitar reaccionar en con desprecio en contra
de Israel caído. En vez de ello, todos los
gentiles mesiánicos tienen una obligación especial
de ayudar al pueblo judío a establecer una relación
con Yeshua. . En lugar de que culpar y perseguir
a los judíos por la muerte de Yeshua, los verdaderos
cristianos deben alcanzar al pueblo judío con
amor y ayudarlos a encontrar a su Mesías. Los
gentiles estan llamados para encelar a Israel
mostrando el amor y la reconciliación que tienen
con el Dios de Israel. Israel debe ser desafiado
a re evaluar su rechazo del Mesías Yeshua al
comprobar los frutos de amor y perdón en las
vidas de los gentiles mesiánicos.
Desafortunadamente
durante la mayor parte de los pasados 1900 años
la iglesia ha fracasado en hacer esto. En lugar
de atraer a los judíos hacia Yeshua,
siglos de anti semitismo en la iglesia han sido
muy frecuentemente una piedra de tropiezo que
ha alejado a los judíos de Yeshua. La
persecución en el nombre de Yeshua por aquellos
que se llaman cristianos ha hecho extremadamente
difícil para la mayoría del pueblo judío escuchar
al Rabino de Nazareth llamar a Su pueblo hacia
Sí.
Ahora,
si su transgresión significó riqueza para el
mundo y su caída es la riqueza de los gentiles,
¡cuánto más será su restauración! . Pero estoy
hablando a los que son gentiles. En la medida
en que soy apóstol para los gentiles, magnifico
mi ministerio, para ver si puedo mover a celos
a mis compatriotas y salvar a algunos de ellos.
Porque si su rechazo es la reconciliación del
mundo ¿qué será su aceptación sino vida de entre
los muertos? Romanos
11:12-15
En esta
sección Pablo describe un tiempo de restauración
que aguarda a Israel, para reemplazar transgresión
y caída. El rechazo al que Pablo se refiere
en este pasaje es el rechazo del Mesías por
parte de Israel, no el rechazo de Israel
por parte de Dios. En lugar de rechazo ,
habrá aceptación. Vendrá un tiempo en
el que la nación entera de Israel, no solo el
remanente fiel, aceptará al Mesías y alcanzará
la restauración.
Dios
ha usado la negativa de Israel de recibir a
Yeshua como el Mesías de Dios para reconciliar
al mundo entero Consigo mismo y traer riquezas
espirituales jamás contadas para los gentiles.
Si la oposición de Israel al plan de Dios resultó
en reconciliación y en riqueza espirituales
jamás contadas para los gentiles, la aceptación
de Israel de Yeshua resultará en un bien mayor
para todo el mundo. Cuando Israel le diga a
Yeshua, "Bendito el que viene en el
nombre del Señor" significará nada
menos que vida de entre los muertos . Esta
era de sufrimientos terminará y comenzará el
reino de la resurrección y de los benditos de
Yeshua. La redención final de la humanidad gira
en torno a la relación de Israel hacia, y, a
la aceptación de Yeshua. Por lo tanto,
la restauración significa la bendición
eterna del mundo entero.
Dirigiéndose
específicamente a los cristianos no judíos (Pero
les estoy hablando a ustedes que son gentiles
), el Apóstol a los gentiles explica
que el bien supremo de los gentiles está ligado
a la relación de Israel con Yeshua. Por su propio
bien (aunque no hubiera otra razón) los gentiles
cristianos deberían esforzarse para ayudar al
pueblo judío a encontrar a Yeshua. Consecuentemente,
la mayor prioridad evangelística de los gentiles
debería ser hacer que Israel se sienta celoso.
Pablo, el apóstol de Dios para los gentiles,
magnifica o hace mucho de su ministerio a los
gentiles de tal manera que los judíos sean atraídos
a la fe en Yeshua. Pablo razona que dado que
la salvación ha venido a los gentiles para hacer
que Israel sienta celos, mientras más sea bendecido
su ministerio a los gentiles con el éxito, más
cerca estaremos del objetivo de la salvación
de Israel.
Los
seguidores judíos de Yeshua deberían estar interesados
en las misiones gentiles. Mientras más crezca
y cumpla su propósito la rama gentil de la iglesia,
especialmente aquella parte de hacer sentir
celos a Israel por la relación de los gentiles
con el Dios de Israel, será mejor para Israel.
El destino de Israel y el de los gentiles están
unidos inextrincablemente en el eterno plan
de Dios. Lo que pasa a uno afecta profundamente
al otro.
Y
si la primera parte de la masa es santa, también
lo es la masa restante; y si la raíz es santa,
también lo serán las ramas. Romanos
11:16
En este
verso Pablo enseña un principio bíblico que
podemos bien llamar "el principio del primer
fruto", que es, "lo que Dios comienza
bien, lo termina bien". En el libro de
Números, Israel fue instruído: "darás
una ofrenda de la primicia de tu masa al Señor
por todas tus generaciones". La primicia
de la masa se debía poner aparte y ser ofrecida
a Dios. Esta ceremonia reconocía que Israel
le debe todo a Dios y que El es el que provee
todo lo que necesitamos. Si la primera pieza
de pan era santa y aceptable a Dios, El proveería
y bendeciría el resto de nuestro pan también.
Cuando
se añade masa con levadura a una cantidad mayor
de masa sin levadura, toda la masa se convertira
eventualmente en una buena masa útil. Un árbol
con una raíz buena y fuerte producirá buenas
ramas y frutos.
Las
analogías de Pablo se refieren a la nación de
Israel. Dios escogió a los patriarcas, Abraham,
Isaac y Jacob, quienes son la raíz y la primicia
de la masa. El bendijo y dio a Su pueblo escogido
un buen inicio al hacer un pacto eterno con
los patriarcas. Por este comienzo santo, Dios
tiene un amor especial por los descendientes
de los padres y nunca pondrá a Israel de lado.
El principio
de los primeros frutos opera tanto en el reino
natural como en el espiritual. Israel, cuyos
orígenes comienzan con un pacto con Dios, está
destinado por ello a ser edimido y consagrado
a Dios. La restauración futura de Israel será
en conformidad con la naturaleza santa impresa
al comienzo en nosotros.
Pero
si algunas de las ramas fueron quebradas, y
tu, proviniendo de un olivo silvestre, fuiste
injertado entre ellas y llegaste a tomar parte
con ellas de la rica savia del olivo, no seas
arrogante hacia las ramas; pero si eres arrogante,
recuerda que no eres tú el que sostiene a la
raíz, sino que la raíz te sostiene a tí. Dirás
entonces, "las ramas fueron rotas para
que yo pueda ser injertado". Correcto,
fueron rotas por su incredulidad, pero tu permaneces
por tu fe. Romanos 11:17-20
Pablo
elabora en su metáfora de la raíz y de las ramas.
El pacto de Dios con Abraham, Isaac y Jacob
que garantiza que por medio de ellos serían
bendecidas todas las naciones del mundo, los
hizo la raíz que echó y creció ramas: el pueblo
judío. A través de la historia judía algunas
de las ramas fueron buenas y tenían una relación
con Dios como la tiene la raíz. Algunas de las
ramas fueron infieles y fueron rotas. Muchas
de las ramas originales tuvieron este destino
luego de rechazar al Mesías. Desde la aparición
de Yeshua, un hijo de Israel debe, o reconocer
a Yeshua como el Mesías, o sufrir ser cortado
del olivo, de la salvación y bendición de Dios.
Algunas ramas fueron cortadas. Nunca
debemos olvidar que muchas de las ramas naturales
siguieron a Yeshua y permanecieron como parte
del árbol. Ellos fueron los que esparcieron
las buenas noticias a las otras naciones en
el mundo.
Para
contrarrestar la tendencia humana hacia la arrogancia
y el engaño, Pablo exhorta a los gentiles de
Roma a recordar que ellos no fueron los que
originaron la fe mesiánica. Ellos son los beneficiarios
de algo que Dios había estado cultivando en
Israel durante 2,000 años. Los gentiles no son
nativos al árbol original: son ramas silvestres
que han sido injertadas en el olivo. La iglesia
está plantada en un árbol judío y en suelo judío.
Encuentra su verdadera identidad en conexión
con Israel.
Pablo
instruye a los cristianos gentiles a tener una
actitud humilde respecto del lugar de Israel
en el plan de Dios, puntualizando que la raíz
judía soporta a las ramas gentiles, no vice
versa. Sería un árbol muy raro por supuesto
el que esté sostenido por las ramas y no por
la raíz. Los gentiles mesiánicos no han sido
puestos con el fin de suplantar el lugar de
las ramas originales. Esta es una clara enseñanza
en contra de la "Teología del reemplazo",
aquella doctrina errónea de que la iglesia es
el nuevo Israel y ah reemplazado a Israel en
los planes de Dios. La teología del reemplazo
es como veneno en la corriente sanguínea de
la iglesia que ha agotado la salud y fuerza
de ella.
La negligencia
de la iglecia de las advertencias de Pablo durante
2,000 años de historia eclesiástica ha resultado
en una disminución de la fuerza y número de
las ramas originales judías en el árbol de la
fe. La advertencia de Pablo de retener una actitud
humilde hacia el pueblo escogido original de
Dios no ha sido considerada. Las numerosas ramas
gentiles ejercieron rápidamente mayor influencia
que las ramas originales minoritarias e hicieron
de la iglesoa una institución gentil. Durante
la mayor parte de la historia de la iglesia,
una rama natural era forzada a convertirse en
un olivo silvestre para poder ser injertada
en el olivo. Dios quiere restaurar el entendimiento
de que el olivo está compuesto tanto de ramas
naturales como silvestres, y que las ramas naturales
tienen una función importante que cumplir en
el.
No
se engañen, sino teman; porque si Dios no perdonó
a las ramas naturales, tampoco los perdonará
a ustedes. Consideren pues la bondad y severidad
de Dios; a aquellos que cayeron, severidad,
pero a ustedes, la bondad de Dios, si continúan
en Su bondad; de otro modo también serán cortados.
Romanos
11:20-22
Pablo
exhorta a los gentiles a evitar engañarse y
a temer a Dios. Ni judíos ni gentiles tienen
un lugar más especial que los otros en el corazón
de Dios. Ambos deben relacionarse con Dios basados
en una fe humilde. Dios puede cortar las ramas
gentiles que se desvían de una fe humilde en
el Rey de los judíos, tan fácilmente como cortó
del olivo a las ramas judías infieles.
Y
ellos también, si no continúan en su incredulidad,
serán injertados; porque Dios puede injertarlos
de nuevo. Porque si tú fuiste cortado de lo
que es por naturaleza un olivo silvestre y fuiste
injertado en contra de la naturaleza en un olivo
cultivado, ¿cuánto más aquellas ramas naturales
podrán ser injertadas en su propio olivo? Romanos 11:22-24
Dios
puede injertarlos de nuevo. Las ramas originales,
el pueblo
judío que fue cortado del olivo, serán injertados
de nuevo en el olivo si respondena Dios creyendo
en el Mesías. En todo el mundo está ocurriendo
este re injertamiento. El Espíritu de Dios está
cumpliendo este verso de una manera única como
no ha pasado desde el siglo sexto.
¿Cuánto
más aquellas ramas naturales serán injertadas
en su propio olivo?
La analogía de Pablo demuestra una vez más que
ser judío y creer en Yeshua son naturalmente
compatibles. Los romanos y griegos, que eran
las "ramas de olivo silvestre" contemporáneas
de Pablo eran por lo general hostiles a los
judíos y a la herencia religiosa de Israel.
Así como las ramas naturales son más fáciles
de re injertar que las ramas silvestres en un
arbol cultivado, así, el éxito de Dios en injertar
ramas romanas y griegas al árbol de la fe por
medio de confiar en el Rey de los judíos, garantiza
que El tendrá éxito en injertar las ramas naturales
en nuestro propio olivo.
Las
ramas naturales son injertadas en su propio
olivo. Pablo
establece que el pueblo judío está relacionado
especialmente al olivo: es su propio olivo
. La iglesia no es por naturaleza una
institución gentil, sino que es parte del olivo
judío. Tanto judíos como gentiles fieles estarán
una eternidad en la nueva Jerusalén, cuyas 12
puertas tienen los nombres de las 12 tribus
de Israel. Allí, adorarán al León de la tribu
de Judá, la Raíz de David. (Apocalipsis 5:5).
Porque
no quiero hermanos que estén sin informarse
de este misterio, no sea que se considren muy
sabios en vuestra propia opinión, que ha ocurrido
un endurecimiento parcial a Israel hasta que
la totalidad de los gentiles haya entrado; y
entonces todo Israel será salvo; como está escrito.
El Libertador vendrá de Sión, El retirará la
impiedad de Jacob. Y este es mi pacto con ellos,
cuando quite sus pecados. Romanos 11:25-27
No
quiero que esten sin informarse.. no sea que
se considren muy sabios en vuestra propia opiniónI. El apóstol a los gentiles aclara el punto que señaló en los
versos 17-24. Los gentiles no deben tener una
actitud arrogante hacia el pueblo judío basados
en estar sin informarse acerca del futuro
de Israel.
Pablo
nos informa que los planes de Dios para Israel
eran un misterio. El destino de Israel
no fue claramente revelado hasta la primera
venida del Mesías. Cuando Yeshua arribó fue
claro que un remanente del pueblo judío lo reconocería
como Señor pero que la mayoría lo rechazaría.
Cuando los apóstoles comenzaron su ministerio
luego de Su resurrección, fue más aparente que
los gentiles de todas las naciones serían injertados
en la comunidad de Israel. Todo Israel no aceptaría
al Mesías hasta Su segunda venida.
Pablo
enfatiza que el endurecimiento de Israel hacia
Dios es parcial. No todo Israel ha sido
endurecido. Manteniendo el principio del remanente
ya discutido, desde la época de los apóstoles
han habido siempre algunos judíos que han creído
en Yeshua. Desde la guerra de los seis días
en 1967, cuando Jerusalén fue restaurada a Israel,
el número ha incrementado ostensiblemente.
Este
endurecimiento parcial es solo temporal
y no durará para siempre. Una vez que el número
total de gentiles de todas las naciones hayan
sido injertados en el olivo de la salvación
y bendición, el Espíritu de Dios será derramado
sobre Israel de tal manera que la nación entera
se volverá en fe hacia Yeshua como el Mesías.
Pablo se refiere a la profecía de Isaías (Isaías
59:20-21) que el Libertador vendrá de Sión y
retirará la impiedad de Jacob (el pueblo judío).
Todo Israel será salvado al volverse
al Mesías y abrazar "al que atravesamos"
(Zacarías 12:10).
"Este
es mi pacto con ellos, cuando limpie sus pecados"Los
futuros expiación, perdón, salvación y restauración
de Israel son absolutamente seguros porque el
Verdadero, el Amén, Quien no puede mentir, lo
ha garantizado a Israel en un pacto.
Porque
los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables
Romanos
11:29
Pablo
da otra razón por la que Dios no ha rechazado
a Su pueblo. Dios no quita los dones que El
ha dado a Su pueblo, aunque ellos pequen contra
El. Pablo mencionó previamente algunos de los
dones dados a Israel. Fueron hechos hijos
de Dios, la Sh'khinah (la gloriosa presencia
de Dios ) estaba con ellos, los pactos eran
suyos, así como la dación de la Torah, el servicio
del templo y las promesas; los patriarcas eran
suyos; y de ellos, en lo concerniente a la descendencia
física, vino el Mesías. Romanos 9:4-5 Traducción
judía del nuevo testamento.
Aunque
es naturalmente humano querer quitar un regalo
si uno ha sido ofendido, no está en la naturaleza
de Dios hacer así. Dios actúa según Sus iniciativas
soberanas, no en respuesta a cómo lo tratamos
a El. Dios soportará muchas ofensas antes de
despojar o desheradar a Su pueblo. La oración
de Yeshua: "Padre, perdónalos, porque no
saben lo que hacen" demuestra que El quiso
perdonar a todos los que estaban involucrados
en Su crucifixión. Esta característica de Dios
debe alentar a todos los seguidores del Mesías,
porque todos pecamos contra El repetidamente.
Si El retirara Sus dones y llamamiento a nuestras
vidas cada vez que lo ofendemos, ninguno de
nosotros podría esperar cumplir nada. Dios demuestra
Su gran fidelidad a todos nosotros mediante
el ejemplo de Su infalible amor hacia el pueblo
de Israel, aunque la mayoría ha tropezado repetidamente.
Porque
así como una ves ustedes han sido desobedientes
con Dios, pero ahora les han mostrado misericordia
por la desobediencia de ellos, entonces ellos
han sido también desobedientes, para que por
la misericordia mostrada a ustedes a ellos también
se les pueda mostrar misericordia. Porque Dios
ha encerrado a todos en desobediencia para que
El pueda mostrar misericordia a todos. Romanos
11:30-32
Como
pueblo escogido de Dios, Israel fue reconciliado
con Dios cuando los gentiles vivían en desobediencia
hacia El. Con la venida de Yeshua y el rechazo
de la mayoría de los Israelitas hacia El, los
roles han sido invertidos. Ahora los gentiles
mesiánicos están en estado de obediencia, mientras
que los judíos no mesiánicos están encerrados
en desobediencia.
Por
la misericordia mostrada a ustedes a ellos también
se les puede mostrar misericordia. Pablo
expresa la relación que Dios ha establecido
entre los judíos y los gentiles. Así como Dios
ha usado a Israel para traer bendición y misericordia
a los gentiles, la voluntad de Dios es usar
ahora a los gentiles para demostrar misericordia
a los judíos y ayudarlos a encontrar vida
eterna que viene sólo por Yeshua.
Judíos
y gentiles se deben relacionar con Dios sobre
la base de Su misericordia, no sobre la base
de nuestros méritos. Ni judíos ni gentiles han
ganado el derecho de alguna bendiición de Dios.
Tanto judíos como gentiles han tenido períodos
de desobediencia hacia Dios. Ambos experimentarán
la misericordia de Dios. Israel verá nuevamente
la misericordia y se volverá en fe a Yeshua,
su Mesías. Dios no ha rechazado a Su pueblo.
Es parte de Su plan soberano encerrar tanto
a judíos como a gentiles en desobediencia para
que El pueda mostrar misericordia a todos.