La palabra
"bueno" significa tantas cosas que
debemos comenzar con una definición de la misma.
La palabra "bueno" es un término general
de aprobación. Puede significar mejor
que el promedio, como en "El es un buen
estudiante". Puede significar algo
que produce resultados favorables, como en "Un
Jeep es bueno para manejar fuera de ruta".
Puede significar algo que es honorable, como
en "tener un buen nombre". Puede
significar algo que es disfrutable o agradable,
como en "La vida es buena".
Puede significar algo que es confiable o de
lo cual se puede depender, como en "buen
consejo". Puede significar algo que
es completo, com en "Hizo un buen trabajo".
Puede significar lo que es adecuado, amplio,
o suficiente, como en "una buena comida".
Puede significar lo que es moralmente correcto
o excelente, virtuoso, amable, benevolente,
generoso o solidario, como en "El es un
buen hombre".
La Biblia
revela que la bondad es parte de la naturaleza
esencial de Dios. Esperaré en Tu Nombre (en
el lenguaje Bíiblico "nombre" significa
naturaleza, carácter o esencia), porque es
bueno(Salmo 52:9). Cuando decimos
que Dios es bueno, significa que es lo que está
en la naturaleza y carácter de Dios lo que hace
que El sea amable y benevolente. La bondad de
Dios significa que El es básicamente tierno
y solidario hacia Su creación. Su actitud
básica hacia Sus criaturas es una de amistad.
Por Su misma naturaleza está inclinado a otorgar
bendición y felicidad. Por Su naturaleza
inherente se complace en la felicidad de Su
pueblo. El es bueno y hace el bien (Salmo
119:68).
Dado
que el Todopoderoso es inmutable, Su bondad
nunca puede cambiar en la menor manera.
El nunca será mejor de lo que ya es ahora, ni
será tampoco nunca menos bueno. En el
principio El hizo el universo y he aquí que
era bueno. Todo lo que El hace es aún
muy bueno. Ya que Dios es Infinito, Perfecto
y Eterno, Su bondad es ilimitada y nunca puede
cesar. Todo lo que haga siempre será bueno.
Tiene bonanza sin fin guardada para nosotros,
porque El es el Sumo Sacerdote de las buenas
cosas que vendrán.
Alguna
gente piensa que Dios es bueno solamente con
los que son buenos con El, pero eso no es cierto.
La bondad de Dios no está restringida a los
creyentes-- ¡oh no! El Señor es bueno para
con todos, y Sus misericordias están sobre todas
Sus obras (Salmo 145:9). El mensaje
del Rabino Pablo a los paganos de Listra fue
que Dios no se dejó sin testimonio, en cuanto
que hizo el bien y les dio lluvias del cielo
y estaciones fructíferas, satisfaciendo vuestros
corazones con alimento y alegría (Hechos
14:17). El Mesías Yeshua nos dijo que
El hace que Su sol brille sobre buenos y
malos, y envía lluvia sobre justos e injustos
(Mt. 5:45).
La
bondad de Dios es básica para cualquier pensamiento
correcto acerca del Altísimo y es necesaria
para nuestra salud moral :
Si Dios no fuera bueno, no habría distinción
entre amabilidad y crueldad, lo bueno puede
ser malo, y lo malo puede ser bueno; el cielo
puede ser el infierno y el infierno puede ser
el cielo. Pero dado que el Señor es bueno,
hay una diferencia moral real entre el bien
y el mal, y no deben confundirse. Ay
de los que llaman bien al mal y mal al bien
porque hay una diferencia (Isaías.
5:20). Apartate del mal y haz el bien
(Sal. 34:14) es tan buen consejo ahora como
cuando lo escribió el rey david hace 3000 años.
La
bondad de Dios se revela en la creación: Toda
buena cosa que cualquier criatura disfruta en
el presente, o espera disfrutar en el futuro,
fluye del río inacabable de la bondad de Dios.
Toda buena cosa otorgada y todo regalo perfecto
es de arriba, del Padre de luz (Santiago
1:17). Así como el universo bulle de vida, también
bulle de delicias. Hay muy pocas cosas
en la naturaleza que promueven dolor por el
dolor. Por otro lado hay muchas cosas que Dios
ha diseñado en Su creación expresamente para
nuestro placer. ¿Por qué Dios hizo un universo
lleno de delicias y disfrutes? ¿Por que fue
creado el hombre con la capacidad de esperimentar
placer y alegría? Por la bondad de Dios. ¿Por
qué es posible disfrutar de la música y el arte?
¿Por qué el Señor nos hizo capaces de disfrutar
el sabor de una buena comida, o de sentir el
aroma de un perfume delicado? ¿Por qué hizo
las flores y las plantas para complacer nuestros
sentidos, decorar nuestros ambientes y suministrarnos
buen alimento? ¿Por qué creó árboles que son
hermosos a la vista y útiles para cosntruir
nuestras casas? ¿Por qué hay piedras de colores
y joyas y metales que hacen la vida más hermosa?
¿Por qué nos creó Dios con la capacidad de tener
relaciones significativas con otros y que enriquecen
nuestras vidas? ¿Por qué Dios hizo hermosa mujeres
y hombres apuestos que nos atraen y esposos
y esposas y familias e hijos que hacen más rica
nuestra vida? Porque El es bueno.
La
bondad de Dios es revelada en Su Palabra : ¿Por
qué el Infinito nos da una comunicación especial,
la Biblia? ¿Por qué Dios nos envía profetas
justos para instruirnos? ¿Por que el Todopoderoso
nos envía reyes buenos como David y Ezequías?
¿Por qué Dios nos envía sacerdotes y santos,
hombres consagrados y apóstoles, pastores y
maestros? Es por Su bondad.
La
bondad de Dios es revelada en la redención:
¿Por qué
Dios no destruyó el mundo luego que Adan y Eva
pecaron? ¿Por qué Dios salvó un pueblo en cada
generación? ¿Por qué Dios llevó a Israel fuera
de Egipto? ¿Por qué Dios da al pueblo judío
la tierra de Israel? ¿Por qué Dios acepta nuestro
arrepentimiento y perdona nuestros pecados?
Porque El es bueno--no porque nuestro arrepentimiento
es tan especial por si mismo, y no porque Dios
está obligado a perdonarnos. Porque Tu oh
Dios eres bueno, y pronto a perdonar, y abundante
en amor para todos los que te invocan
(Salmo 86:5). ¿Por qué el rey de los cielos
responde a nuestras oraciones? No porque El
nos debe algo de alguna manera, o porque nuestras
oraciones son tan meritorias en sí mismas, sino
porque simplemente Su naturaleza es buena.
La
bondad de Dios es revelada más claramente en
el Mesías Yeshua :
Dios envió a Su Hijo al mundo para mostrarnos
su bondad total. Yeshua es el Buen Pastor
(Juan 10:11). El proclamó las buenas noticias.
El hizo muchas buenas obras del Padre. El dió
buenos regalos, El sembró la buena semilla,
y El sirvió el mejor vino. El hizo muchas
buenas promesas. Entonces en un acto sin
paralelo de pura bondad, el Mesías sacrificó
su eterna vida y murió en una cruz. De
hecho Su vida y ministerio se pueden resumir
al decir que El anduvo haciendo el bien
(Hechos 10:38). ¿Qué hizo que Dios se haga hombre?
¿Que envió al Mesías a morir en una cruz? ¿Qué
hará que El regrese a la tierra, y traiga bendiciones
sin fin, prosperidad, felicidad y bienestar
al mundo? La bondad de Dios.
¿Cómo
podemos estar seguros que el Dios Infinito e
Invisible es bueno? La respuesta es que Dios
es exactamente como el Mesías Yeshua. El
que me ha visto ha visto al Padre se atrevió
a declarar el Mesías Yeshua . El Mesías caminó
sobre la tierra de tal manera que nos pueda
enseñar cómo es el Padre. El vino para dar a
conocer a Dios a una raza perdida que tenía
toda clase de ideas falsas acerca de El. De
Yeshua podemos aprender cómo actúa Dios hacia
la gente. El humilde y el arrepentido
encontrará a Dios bueno y misericordioso, como
encontraron que es Yeshua. Encontrarán
al Padre como el padre del hijo pródigo-- lleno
de gracia, acogedor, delirante de alegría--si
vienen a El como vino a su padre el hijo pródigo.
Los atemorizados encontarán amigable a Dios.
A los pobres en espíritu El será perdonador.
Con los ignorantes será considerado.
Será gentil con los débiles. Será hospitalario
con los extranjeros. A los que lloran
por sus pecados, será confortador como lo fue
Yeshua. . Pero los que se consideren sabios
encontrarán que el que todo lo sabe es aún más
hábil. Los hipócritas e insinceros, los
que lo honran con sus labios pero cuyos corazones
están lejos de El, encontrarán a Dios frio y
distante--como encontraron a Yeshua. Yeshua
siempre será amigo de los pecadores, pero siempre
se opondrá al arrogante e independiente.
No forzará Su amistad sobre aquellos que rehusan
ser amigables con El.
Es
esencial saber que Dios es bueno :
La caída de la humanidad nos ha hecho temerosos
de aproximarnos a Dios. Cuando Adán y Eva pecaron
se escondieron de Dios, y su descendencia aún
se esconde de El. Años de rebelión contra el
Creador han instilado un temor en nosotros que
no es fácil de vencer. Un rebelde que ha sido
capturado no entra voluntariamente a la presencia
del rey al cual ha tratado largamente de derrocar.
Alguien que ha ignorado a Dios por toda su vida
y que comienza ainteresarse en el Todopoderoso
puede preguntarse, "Si me acerco a Dios,
cómo actuará conmigo? ¿Qué clase de disposición
tendrá? ¿Será amigable o estará enojado?"
Toda la condición de la humanidad se puede cambiar
si pudieramos creer que el Dios del cielo, aunque
es el Altísimo, Elevado y Exaltado por
encima de los cielos, está pronto a ser nuestro
amigo. La grandeza y santidad de Dios debe
provocarnos respeto por El, pero al mismo tiempo
Su bondad nos alienta a no estar atemorizados
de El .
Debemos
reconocer que Dios es bueno y que nosotros no
lo somos:
La mayoría de la gente piensa que es muy buena,
especialmente cuando se compara con el resto.
Pero comparados con la bondad infinita que
es Dios, el mejor hombre no es en absoluto tal.
Hay una distancia infinita entre la bondad de
Dios y la humanida caída. El Señor
ha mirado desde los cielos sobre los hijos de
los hombres, para ver si ahy uno que entienda,
que busque a Dios. Todos se han
desviado; se han corrompido; no hay uno solo
que haga el bien, ni uno solo (Salmo
14:2-3). Yeshua reafirmó esto cuando dijo: nadie
es bueno sino sólo Dios (Lucas 18:19).
Dios es absolutamente bueno. El hombre es
sólo relativamente bueno en la medida en que
nos conformamos a la bondad de Dios. Somos
malos en la medida en que nos desviamos de la
bondad de Dios. Si no admitimosque
sólo El es verdaderamente bueno, y que nosotros
no lo somos, nunca nos acercaremos a El de la
manera en que deberíamos. Si insistimos
en afirmar que somos buenos, nunca experimentaremos
la totalidad de Su bondad salvadora.
¿Por
qué ocurren cosas malas a gente relativamente
buena?
A veces la gente cuestiona la bondad de Dios
cuando ocurren cosas malas, o si experimentan
una frustración. Se preguntan si el Señor
es bueno si permite que exista el mal en el
mundo. Pero consideren esto: el pecado y la
maldad son malos en sí mismos. La amputación
de un brazo o una pierna es malo en sí mismo,
pero si es necesario hacerlo para salvar una
vida, es bueno. El dolor es algo malo en sí
mismo. Pero si nos advierte a no poner
nuestras manos en el fuego, sirve para un buen
propósito. De manera similar, ¡Dios es tan Poderoso
y tan bueno que tiene la capacidad de usar el
pecado y el mal para traer un bien mayor!. Lo
que sea que otros nos hagan, aún si lo hicieron
por maldad, Dios lo puede convertir en algo
bueno (Gen. 50:20). El hace que todas las
cosas lleven a bien a aquellos que aman a Dios,
a aquellos que han sido llamados de acuerdo
a Sus propósitos. (Romanos 8:28).
Si el
mal puede ser usado para traer un bien mayor,
entonces es consistente con la bondad de Dios
permitir la existencia del pecado y la maldad
por un tiempo. Eventualmente los malos se
inclinarán delante de los buenos (Proverbios
14:19), y entonces todo pecado y toda maldad
serán completamente eliminados de los nuevos
cielos y la nueva tierra. Un universo de pura
bondad es el objetivo final en los planes de
Dios.
Hasta
que alcancemos nuestro destino final, Dios nos
disciplinará de manera que no perdamos esa eternidad
de alegría. Fue después de ser afligido
que el rey David pudo decir : fue bueno para
mí el ser afligido (Salmo 119:71). Sea que
estemos experimentando circunstancias placenteras
o difíciles, necesitamos tener la actitud de
Job quien dijo: Aceptaremos el bien
de Dios, y no la adversidad ? (Job 2:10).
Cuando sufrimos debemos confiar qen que nuestro
Padre celestial es aún bueno y tiene nuestros
mejores intereses en su corazón.
A
la luz de la bondad de Dios, El debe convertirse
en nuestro bien supremo: Mientras que es cierto que el Señor es la fuente de toda
cosa buena que disfrutamos, necesitamos
buscarlo no solo por las buenas cosas que El
nos da, sino porque El mismo es el bien final.
Ya que el Creador es infinitamente mejor que
todo en Su creación, debemos querer renunciar
a los bienes menores con el fin de obtener el
bien final. Tiene sentido desarrollar
la actitud que el rey David desplegó cuando
oró: Señor, Tú eres mi Señor; no tengo otro
bien que Tú (Salmo 16:2). Comparado
con el Infinito, todo lo demás en en una creación
finita debe disminuir hasta una relativa insignificancia.
Un hombre debe estar dispuesto a vender todo
lo que tiene con el fin de comprar la perla
de gran precio. Debemos aún estar dispuestos
de entregar a nuestro único hijo, como hizo
Abraham , con el fin de tener al Señor como
nuestro Dios. Como el Rabino Pablo necesitamos
poder decir de corazón, todo lo que me
era ganancia, lo he contado como pérdida por
causa del Mesías. Más que ello, cuento
todas las cosas como pérdida en vista del enorme
valor de conocer al Mesías Yeshua mi Señor,
por Quien he sufrido la pérdida de todas las
cosas, y las cuento como desperdicio con el
fin de ganar al Mesías (Fil. 3:7-8).
Necesitamos
imitar la bondad de Dios :
Como niños que crecen imitando a sua padres,
debemos imitar la bondad de Dios. Ama
a tus enemigos nos dijo el Mesías,
y haz el bien, y presta, sin esperar nada a
cambio; y tu recompensa será grande, y serán
hijos del Altísimo; porque El mismo es bondadoso
con hombres desagradecidos y malvados
(Lucas 6:35). Al estudiar y aplicar la Palabra
de Dios, podemos entrenar nuestros sentidos
para discernir bien y mal. Podemos aprender
a evitar el mal, y aferrarnos a lo que es bueno.
Al ser transformados por el Espíritu de Yeshua,
podemos estar equipados para toda buena obra.
Podremos hacer el bien a todos los hombres y
llevar fruto en toda buena obra.
¿Aún
tiene dudas de que Dios es bueno?
¡Pruébelo! Prueben y vean que el Señor es
bueno (Salmo 34:8). Haga sus primeros intentos
de hacer las cosas a Su manera. Ore con El.
Lea Su Palabra. Acérquese a El. Descubrirá lo
que el salmista cuando declaró que la
cercanía de Dios es mi bien (Salmo
73:28).
Estoy
en deuda con El conocimiento del Santo
de A.W. Tozer para este artículo.